Comprender las alergias pediátricas: desde la infancia hasta la niñez.
- Jen Zanardi
- 12 ene
- 4 Min. de lectura

Introducción
Las alergias pediátricas son un problema de salud cada vez más frecuente, con un número creciente de niños que son afectados con reacciones alérgicas a alimentos, factores ambientales y otras sustancias. Las alergias en los niños pueden manifestarse desde la primera infancia y a menudo cambian a medida que crecen. Comprender las causas comunes de las alergias pediátricas, reconocer los síntomas y saber cuándo consultar a un alergólogo pediátrico son pasos clave para mantener a su hijo sano y seguro.
Primera infancia: Los primeros signos de alergia alimentaria en niños
En la primera infancia, la alergia alimentaria es uno de los tipos más comunes de alergias pediátricas. Si bien la lactancia materna proporciona protección inmunológica, los bebés aún pueden desarrollar sensibilidad a la leche de vaca, los huevos, la soja o los cacahuetes.
Los síntomas de las alergias tempranas en los niños incluyen:
Erupciones cutáneas o eccema.
Urticaria.
Vómitos o diarrea.
Hinchazón de los labios o la cara.
En casos graves, anafilaxia (una reacción alérgica potencialmente mortal).
La alergia a los cacahuetes en los niños es particularmente preocupante, ya que incluso pequeñas exposiciones pueden desencadenar reacciones graves. La alergia a los lácteos en los niños puede causar síntomas gastrointestinales como hinchazón, vómitos o irritabilidad después de la ingesta de leche.
Los padres deben comunicarse con su pediatra o consultar a un alergólogo pediátrico si aparecen estos signos. Curiosamente, nuevas investigaciones demuestran que introducir alimentos alergénicos como los cacahuetes y los huevos de forma temprana (alrededor de los 6 meses de edad) puede ayudar a prevenir futuras alergias alimentarias en los niños.
Primera infancia y niñez temprana: Ampliando la exposición
A medida que los niños entran en la etapa de la primera infancia, se exponen a una mayor variedad de alimentos y entornos. Es en este momento cuando pueden manifestarse las causas comunes de alergias pediátricas, como la alergia al cacahuete, a los lácteos, a los huevos, a los frutos secos y a los mariscos.
Los alérgenos ambientales también comienzan a desempeñar un papel más importante. Las alergias en los niños pueden derivar de la exposición al polen, la caspa de las mascotas, el moho o los ácaros del polvo. Los síntomas pueden variar de leves (estornudos, picazón en los ojos, secreción nasal) a graves (sibilancias, síntomas similares al asma o dificultad para respirar).
Los padres pueden ayudar llevando un diario de alimentos y síntomas y controlando los desencadenantes ambientales. Si los síntomas persisten, el pediatra puede recomendar pruebas de alergia o derivar al niño a un alergólogo pediátrico para una evaluación adicional.
Tratamiento y manejo de las alergias pediátricas
El tratamiento de las alergias pediátricas depende del tipo y la gravedad de la reacción. Para las alergias leves, los médicos pueden recomendar antihistamínicos, corticosteroides o cremas tópicas para aliviar las erupciones cutáneas. Para las alergias alimentarias más graves en niños, es fundamental llevar un autoinyector de epinefrina (como EpiPen) o un aerosol nasal (como Neffy).
En casos crónicos o graves, los alergólogos pueden sugerir inmunoterapia o terapia de desensibilización oral para reducir gradualmente la sensibilidad alérgica. Estos métodos pueden ser efectivos para la alergia al cacahuete, a los lácteos y a ciertas alergias ambientales.
El manejo de las alergias en los niños también implica ajustes en el estilo de vida y el entorno, como:
Educar a los cuidadores y maestros sobre el manejo de las alergias.
Revisar cuidadosamente las etiquetas de los alimentos.
Usar purificadores de aire para la sensibilidad al polvo o al polen.
Mantener a las mascotas bien aseadas y minimizar los alérgenos en el interior del hogar.
Edad escolar: Desarrollando la conciencia y la rutina para el manejo de las alergias
En la edad escolar, los niños suelen ser más conscientes de sus desencadenantes y pueden participar de forma más activa en el manejo de sus alergias. Los padres deben continuar coordinando con los maestros y las enfermeras escolares para garantizar un entorno seguro para las comidas, los refrigerios y las actividades al aire libre.
El tratamiento rutinario de las alergias pediátricas puede incluir:
Revisiones periódicas con un alergólogo.
Pruebas de alergia actualizadas cada pocos años.
Llevar los medicamentos recetados o los inyectores de epinefrina.
Implementar un plan de acción para alergias por escrito para la escuela o la guardería. Es importante saber cuándo consultar a un alergólogo pediátrico, especialmente si los síntomas de la alergia empeoran o si se desarrollan nuevas reacciones con el tiempo.
Comprender las alergias pediátricas: Un camino para toda la vida
Las alergias pediátricas pueden evolucionar a medida que los niños crecen: algunos superan las alergias alimentarias, mientras que otros desarrollan nuevas sensibilidades. El manejo continuo, la vigilancia y la colaboración con el equipo médico son fundamentales para mantener los síntomas bajo control.
Con la detección temprana, un tratamiento personalizado para las alergias pediátricas y un seguimiento constante, el manejo de las alergias en los niños les permite llevar una vida sana y activa. La concienciación, la educación y la preparación permiten a las familias manejar las reacciones alérgicas de forma segura y con confianza.



