Accidentes infantiles: Primeros auxilios para cortes, caídas y quemaduras.
- 2 feb
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Introducción
Como padres, lidiar con las lesiones de los niños es una parte inevitable del crecimiento. Desde rodillas raspadas hasta golpes inesperados, los accidentes infantiles pueden ocurrir en cualquier lugar: en casa, en el parque o incluso en la escuela. Saber cómo tratar las lesiones leves y cuándo buscar atención médica puede marcar una gran diferencia en la recuperación de su hijo.
Lo más importante en cualquier situación es mantener la calma. La mayoría de las lesiones en bebés y niños pequeños son leves. Entrar en pánico puede aumentar el miedo del niño y dificultar la evaluación adecuada de la situación.
Esta guía cubre los tipos comunes de lesiones infantiles, primeros auxilios básicos para lesiones infantiles y señales importantes que indican cuándo consultar a un médico.
1. Cortadas y raspaduras
Las cortadas y raspaduras leves se encuentran entre las lesiones más frecuentes en bebés y niños mayores.
Así es como se tratan las lesiones leves:
Detenga el sangrado: Aplique presión suave y directa con un paño limpio durante unos 10 minutos.
Limpie la herida: Enjuague bien con agua limpia para eliminar la suciedad o los residuos.
Proteja la herida: Aplique una pomada antibiótica como bacitracina. Si no tiene, la vaselina (como Vaseline o Aquaphor) puede ayudar a mantener la zona hidratada.
Cubra la herida: Use una venda limpia para proteger la herida de las bacterias.
2. Caídas y traumatismos craneales
Las caídas son uno de los accidentes infantiles más comunes. Los niños son naturalmente curiosos y les encanta trepar, por lo que es normal que se den pequeños golpes. Sin embargo, los traumatismos craneales requieren una observación cuidadosa.
Observe a su hijo durante las 24 horas posteriores a una caída.
Busque atención de emergencia si su hijo presenta alguno de estos síntomas después de una caída:
Pérdida del conocimiento.
Vómitos o convulsiones.
Sangrado incontrolable.
Movimientos oculares anormales.
Secreción o sangre en los oídos, ojos o nariz.
Somnolencia excesiva, irritabilidad o llanto inconsolable.
Una fontanela hinchada (en bebés).
Deformidad visible del cráneo o huesos rotos.
Incluso si los síntomas parecen leves, confíe en su instinto: si tiene dudas, siempre es mejor consultar con su médico.
3. Mordeduras y picaduras
Las mordeduras y picaduras son otra causa común de lesiones en los niños. Si bien muchas son leves, algunas pueden requerir atención urgente.
Busque atención médica inmediata si:
La mordedura tiene más de medio centímetro de profundidad.
La mordedura es de un animal salvaje o de un insecto, araña o serpiente venenosa.
El sangrado no se detiene después de 10 minutos de presión.
La herida está en la cara o muestra signos de infección (hinchazón, enrojecimiento, secreción, mal olor).
Hay signos de una reacción alérgica (urticaria, hinchazón, dificultad para respirar).
Para mordeduras o picaduras leves, limpie suavemente el área con agua y jabón, aplique una compresa fría y observe si hay hinchazón o síntomas alérgicos.
4. Quemaduras
Las quemaduras se encuentran entre las lesiones infantiles más graves, especialmente para los niños pequeños que pueden tocar superficies calientes por curiosidad.
Cómo tratar quemaduras leves:
Enfríe la quemadura inmediatamente con agua corriente fría (no helada) durante varios minutos.
No aplique hielo, mantequilla ni pasta de dientes, ya que pueden empeorar la quemadura.
Después de enfriar, cubra el área con un vendaje estéril antiadherente.
Consulte con un médico si:
Las quemaduras se encuentran en la cara, las orejas, las manos, los pies o los genitales.
Quemaduras que cubren una zona extensa.
Quemaduras profundas o con ampollas.
Dolor, hinchazón o signos de infección que empeoran.
Cuándo consultar a un médico por lesiones infantiles
Si bien muchas lesiones en niños se pueden tratar en casa, es fundamental saber cuándo consultar a un médico.
Busque atención médica si:
El niño está inusualmente somnoliento, desorientado o no responde.
La herida muestra signos de infección.
Hay sangrado excesivo que no se detiene con presión.
El niño tiene dolor intenso o dificultad para mover una extremidad.
Sospecha de una fractura o conmoción cerebral.
Ante la duda, siempre llame a su pediatra o acuda a un centro de atención de urgencias. El tratamiento oportuno puede prevenir complicaciones y garantizar una recuperación completa.
Conclusión
Las lesiones en bebés y niños pequeños son parte de la vida cotidiana, pero con el conocimiento adecuado y una respuesta tranquila, la mayoría de los accidentes infantiles se pueden manejar de forma segura en casa. Aprender primeros auxilios para lesiones infantiles y comprender cómo tratar lesiones menores puede brindarles tranquilidad a los padres y ayudar a los niños a recuperarse rápidamente. Recuerde siempre: si una lesión parece grave o su instinto le dice que algo anda mal, no dude en buscar ayuda médica profesional.
